domingo, 13 de marzo de 2011

JAVIERRE DEL OBISPO-OTURIA.

Rápida escapada a Javierre del Obispo (Huesca), aprovechando una mañana libre entre semana y con un tiempo primaveral y luminoso.

Javierre del Obispo es un pequeñito pueblo de la comarca del Alto Gállego, perteneciente al municipio de Biescas y a los pies del Oturia (1.920 m). En estos pueblos, la tranquilidad, el silencio, hacen que cuando uno llega, el tiempo parezca que lleve otro ritmo, mucho más tranquilo y pausado.

Sólo dos mastines se acercan ladrando para olisquear a este extraño recién llegado. Al percibir que mis intenciones no son malas, continúan con su siesta matinal cerca de la fuente de la plaza sin dar mayor importancia al asunto.
Mi intención es conocer el recorrido de la carrera que se celebrará el próximo 16 de Abril y que partirá de esta misma población donde me encuentro. Será lo que se llama un "kilómetro vertical", es decir superar los más de 1.000 m de desnivel en los 5,8 km de distancia que separan Javierre de la cima de Oturia.

El itinerario no representa dificultad para seguirlo ya que se encuentra bien marcado (mojones y marcas amarillas y verdes) y es evidente. Conforme vamos ascendiendo, el paisaje un poco áspero al principio (margas y piedra) va cambiando hasta convertirse en un bonito sendero (eso sí, ascendente todo el rato, pero corredero). Los matorrales van ganando en altura y frondosidad hasta encontrarnos metidos en unos bonitos senderos boscosos donde todavía persisten importantes vestigios de la nieve caída en los últimos días. Tras algún tramo menos pendiente, llegamos a las praderas superiores donde se asienta la ermita de Sta. Orosia, aunque a desmano del recorrido de hoy. Paso cerca de una cabaña en ruinas desde donde se ve perfectamente la cima de Oturia, segunda parte del ascenso.
Praderío blandito y salpicado de vigorosos bojes por el que voy ganando altura hasta encarar los últimos y más duros metros, donde ya sólo queda tener suficiente fuerza guardada y alcanzar el gigantesco mojón de su cima. Recobramos el perdido resuello mientras el panorama de Collarada hasta Las Tres Sorores por el Norte, Peña Cancias al Este y Guara un poco más al Sur ayudan a recuperar la tranquilidad y el sosiego desaparecido durante el esfuerzo.


Oturia al fondo, segunda parte del recorrido.

Cilindro, Perdido, Soum de Ramond, Pta de Las Olas desde la cima de Oturia.

Peña Cancias al fondo.
Recobrando el resuello al rico sol de la cima.
Regreso por el mismo camino, disfrutando ahora ya más pausadamente de esta preciosa mañana en la que, de la forma más sencilla,  llega uno a tocar la felicidad.


domingo, 6 de marzo de 2011

CARNAVAL BLANCO EN LA TONDA

Por segunda vez en quince días, nos acercamos a esta bonita zona de las proximidades del Moncayo que es Talamantes. Más bella hoy, si cabe, debido a las intensas nevadas que se han producido en esta última semana.



Esta vez nuestra idea es simple, subir por el famoso cortafuegos (quien haya corrido la carrera por montaña de Talamantes sabrá de qué hablamos) hasta la cima de La Tonda.

La distancia que separa ambos puntos no superará los 7 km, pero se salva un desnivel cercano a los 800 m, siendo en los primeros 2 km (el tramo de cortafuegos) en los que ascendemos ya casi 500 m.

Tras unos primeros kilómetros de calentamiento por llano, nos dirigimos con decisión y ganas. Vamos por terreno conocido, así que sabemos lo que hemos hecho y lo que nos queda por hacer.


Es limitado el paisaje que las nubes permiten que veamos, pero lo suficiente como para sentir la belleza de la nieve recién caida en estos bosques y praderas.


No nos sobra la ropa que llevamos a pesar del esfuerzo, aunque poco a poco vamos recobrando el aliento tras los exigentes kilómetros iniciales, suficiente para retomar conversaciones, risas y "alcahueteos". 
La alfombra de nieve nos va desvelando, mediante diminutas huellas, la variada vida que se oculta en estos bosques. 
Debido a la niebla y al blanco generalizado, llegamos casi sin darnos cuenta a lo alto de La Tonda, donde las curiosas formaciones de hielo, nos dan una idea del viento y el frío que han azotado estos montes.


Descendemos nuevamente al collado del Campo y decidimos continuar unos cuantos kilómetros por la pista, ascendente hacia las proximidades de las Peñas de Herrera. La mala visibilidad y la existencia de abundante nieve en el recorrido de descenso por esa vertiente, nos hacen decidir el regreso por el cómodo y siempre bello camino del bosque.

 Ya en Talamantes, disfrutamos del sol que ha ganado decididamente a las nubes y de la primaveral temperatura con la que ha acabado la mañana.Tras 18 km y más de 1.000 m de D+ creo que, un vez más, nos hemos ganado un buen almuerzo de carnaval.

                                                       MÁS FOTOS


domingo, 27 de febrero de 2011

"POR REMOLINOS CITY"


 

Remolinos se encuentra a unos 35 km de Zaragoza, aguas arriba del río Ebro, en su orilla izquierda, entre el cauce y las estribaciones de yesos y sales que forman su sierra más próxima.


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Barrancos, subes y bajas. Al fondo del todo a la izda. el parque eólico de La Puntaza, tocar chufa y volver.
 


Paisaje duro, escasa  y espartana vegetación la que se puede ver. Cauces secos de barrancos serpenteantes y bien marcados. Sendas que nos conducen hasta las bocas de abandonadas minas de sal, que según cuentan, ya eran explotadas incluso antes de la época de los romanos.

 Escenario que nos podría trasladar fácilmente hasta el lejano oeste, y ser testigos de alguna imaginaria emboscada india.

Con "Reburun" y guiados por "Jamuro", que se conoce cada piedra de esta zona, nos recorremos durante 2h 30 min los caminos, sendas y trialeras en un continuo sube y baja de cortos pero intensos repechones, alguno espontáneamente butizado como el "levantaboinas", por su peculiar dureza y longitud, que completarán un recorrido de unos 23 km y algo más de 1.000 m de D+ a un ritmo que nos permite ir charlando, eso sí a algunos con mejor pronunciación que a otros.



¡Qué divertida la "levantaboinas"!

La "levantaboinas" no se terminará ahí, que aún nos quedará un corto rato de subida.



Aunque vayamos por algún tramo de pista, mejor no despistarse que hay pequeñas "irregularidades"




Descendiendo del parque eólico por donde hace unos años había un joven pinar.

Vamos así completando un recorrido que nos permite conocer un poco esta zona y visualizar los destrozos todavía visibles, provocados por aquel importante incendio que sufrieron estos montes hace unos veranos. Al llegar al parque eólico en los alto de La Puntaza comenzamos el regreso, nuevos subes y bajas vigilados por la sombra de los buitres hasta detenernos en la ermita del Sto. Cristo de la Cueva, por la que el paso de los años, la fuerza del viento, la erosión y la falta de dinero para restaurarla han dejado profunda huella en su fachada.




PARA VER RESTO DE FOTOS......... DANOS CON EL RATÓN EN LA CARA

lunes, 21 de febrero de 2011

AL OTRO LADO DE LA TONDA.

                     Tocaba hacer ya una salida corriendo por el monte, aunque estamos todavía en febrero y aún quedan algunos meses para que empecemos la temporada de carreras, no hay que descuidarse y empezar a entrenar ya en serio. Elegimos hoy una zona poco conocida, el entorno de Talamantes, pequeño pueblecito de la provincia de Zaragoza en las proximidades de la sierra del Moncayo. Mariote, perfecto conocedor de estas sendas, nos ha preparado un recorrido variado que nos llevará desde Talamantes hacia Calcena, descubriendo el otro lado de La Tonda, punto emblemático de esta zona con sus 1.500 m de altura.
La mañana comienza con no mucho frío y el cielo aguantando con confianza la posible lluvia.
Empezamos la subida hacia el Collado del Campo ascendiendo por el precioso sendero en el que transcurre parte de la "Carrera por montaña de Talamantes". Una vez alcanzado este collado, descendemos hacia la otra vertiente de la sierra por el barranco de la Covachuela. Sorprendente por sus colores, sus curiosas formas y sus peñas, que dan cobijo a una importante colonia de buitres. Alcanzando casi su final, nos dirigimos por sendero a nuestra derecha, hacia el Collado Somero desde el que descenderemos por la PR-4 hacia los corrales del Boquero (en las proximidades de Calcena). Breve parada entre sus derruidos muros para poder avituallarnos con algún que otro puñado de sofisticada gastronomía deportiva (lacasitos, pasas con chocolate y alguna barrita de cereales) y nos adentramos por el barranco de Valdemaderas, única zona que Mariote no conocía y por lo tanto con la duda de saber el estado de su sendero (trazas) escasamente transitado.
Unos cuantos kilómetros más arriba y tras habernos peleado con diferente suerte con la maleza autóctona (principalmente zarzas), decidimos darnos la vuelta por donde habíamos venido para alcanzar nuevamente el Collado Somero. Descendemos al barranco de la Covachuela para continuarlo brevemente, en descenso donde lo habíamos dejado una hora antes y separarnos de él nuevamente por duro sendero hacia el Collado del Campo. Breve parada en el refugio de La Caseta para reponernos de la última subida exigente del recorrido. Alguna tímida gota nos anima a acelerar el paso, ya de regreso hacia Talamantes.

Vista del barranco de la Covachuela por el que hemos descendido


Buitreras en las verticales paredes del Bº de la Covachuela.
Desde el collado Somero, al fondo La Tonda y la parte final de la última subida que todavía nos espera para llegar al Cº del Campo y regresar a Talamantes.

Collado Somero, al que subimos dos veces (ida y vuelta)

Al final 3h 30 min, contando paradas con sesiones de fotos, para hacer unos 22 km y más de 1.300 m de D+. Otra buena "quedada", por supuesto terminada con sus correspondientes cervezas y tostadas con aceite y jamón. Lo mejor para recuperar.



Resto de fotos pinchar aqui

lunes, 14 de febrero de 2011

PICO ROYO y PICO CULIBILLAS

Haciendo caso a la sensata reflexión de "mejor si podemos salir esquiando desde el coche, ya portearemos tablas cuando no haya más remedio", este sábado 12 de febrero nos encaminamos al parking de Anayet, en Formigal, mi hermano Carlos (Carmar), Pablo (Amarok) y Manuel (Manumar).

Tras haber transcurrido ya unos cuantos años, regresamos nuevamente al P. Royo y al P. Culibillas, a cuyos pies nos encontramos, en una perfecta mañana, sin aire  y con cierto frescor inicial que no tardará en irse templando gracias al generoso sol.
Vamos ascendiendo pausadamente hasta alejarnos del bullicio de la estación de Formigal. Multitud de huellas en la nieve nos indican lo frecuentadas que se han vuelto estas montañas y que llevamos unos cuantos días ya sin que haya caído un solo copo que las tape.

Nos dirigimos primero al P. Royo, pequeña pero orgullosa cima, a la que accedemos por una empinada pala de nieve que le da un toque invernal que siempre se agradece. Volvemos al hombro donde hemos dejado las tablas y nos dirigimos hacia nuestro próximo objetivo, el P. Culibillas.





Tramos con cornisas, crestas nevadas, imágenes que bien podrían ser sacadas de cordilleras de lejanos paises.

Llegamos a la (en esta ocasión) concurrida cima del P. Culibillas. Preciosa atalaya desde donde adivinamos multitud de montañas, y como siempre nuevos planes, nuevas posibilidades. Nubes negras se empezaban a formar por occidente, esperemos que sean presagio de una semana con abundantes precipitaciones de nieve. 
Necesitamos seguir teniendo nieve. Necesitamos seguir disfrutando como niños.


Para ver el resto de fotos pinchar aquí.