lunes, 17 de septiembre de 2012

TELARAÑAS.

          Es extraña la sensación que apareció esta semana. Surgió y fue breve, muy breve, yo diría que fugaz. Pero lo suficiente como para notar algo diferente,  parecido al vacío, al "aquí falta algo". Terminada ya la temporada de carreras, de competición en Copas, Campeonatos, "demases" y con el añadido de la finalización de la Canfranc-Canfranc, surgió. Tan de improviso, como quien aparece una mañana enfermo tras haberse acostado en perfectas condiciones. Y la verdad es que no me gustó. Incluso diría que me sorprendió. Gracias a que el cuerpo es sabio y la mente también, como con un reflejo, como por un resorte, comenzó a ser borrada, pulverizada y lo más importante, controlada.

Los últimos coletazos del verano son los responsables de mantener todavía palpitando esa parte de la mente encargada de liberar la adrenalina de la competición, cuando el proceso normal debería ser el de iniciar su aletargamiento. Dentro de poco, cuando llegue el otoño, el frescor, las sensaciones y olores húmedos flotarán en el respirar y marcarán las próximas salidas que se hagan. Los nuevos colores del paisaje, de la montaña, ayudarán a dejar atrás, empaquetados en el recuerdo, los esfuerzos intensos desparramados durante todos estos meses, la energía derrochada con tanta generosidad. Simplemente hay que dejar que las telarañas, que al final lo inundan todo, cumplan su función y hagan su papel, que se apoderen,  que envuelvan  lo vivido a lo largo de estos largos e intensos meses para, si hiciera falta, poder volver y echar mano de los recuerdos durante las próximas estaciones.

Seguir, seguro que nuevos planes irán apareciendo. Continuidad, movimiento, acción, vivir y no parar. Nunca se debería parar.

 

lunes, 10 de septiembre de 2012

CANFRANC-CANFRANC 2012.

Casi tres años han pasado desde la última vez que pude correr la Canfranc-Canfranc (en el 2008 y en el 2009). A pesar de los deseos de repetirla durante este tiempo, su continua coincidencia de fechas con alguna que otra carrera que pertenecía a la Copa, Campeonato o similar, de Aragón, me obligaba a   olvidarla, muy a mi pesar, para su siguiente edición. Cuando este año se cambió la fecha de junio y se trasladó al 8 de septiembre, terminada ya Copas y Recopas, una alegría interior surgió y poco costó tomar la decisión de apuntarme.

Canfranc-Canfranc, no es una carrera cualquiera, no es sólo una carrera de 43 km, no sólo son los 3.500 m de D+. Es también el cómo está distribuido ese itinerario, no hay lugar a mucho respiro y uno ha de llevar unos cuantos kilómetros de montaña en las piernas para salir con dignidad de ella. Por supuesto que el haberla hecho con anterioridad te da una ventaja, la de saber que hay que tomarla con cierta humildad y respeto, que hay que dosificarse muy bien durante todo "el viaje" y que aún así, los últimos kilómetros se harán duros, sorprendentemente duros.

La villa de Canfranc se vuelca con los corredores, de manera discreta, sin parafernalias multitudinarias ni circenses, pero con máxima eficiencia y ambiente muy familiar. Por todo ello, la Canfranc-Canfranc, es para su distancia, "La carrera".

Primeras luces sobre La Raca 2.284 m, segunda cima por la que pasa la carrera.
La última bajada, el Collado de Estiviellas desde Canfranc, (con el zoom, porque está más alto de lo que parece, exactamente 1.000 m más arriba)

 Subir desde Canfranc-Estación (1.090 m) hasta La Moleta (2.575 m), ya te pone nada más de empezar con 1.500 m de D+ en las piernas tras apenas 6 km, que sirven para romper el grupo e ir formando "pequeñas compañías" de ritmos similares. Es la parte más técnica de la carrera y en cuyo descenso hay que andar con prudencia, con suerte y con tranquilidad. En mi caso, la compañía durante este primer tramo fue con Javi (alias "Sherpa"), de Villanúa, conocedor también de la carrera y lo más importante, de este tramo del descenso en el que en años anteriores yo había tenido algún despiste con la señalización. "Charrando y charrando" llegamos al avituallamiento de Coll de Ladrones donde perdemos unos minutos para comer algo, beber y hacer una pequeña parada técnica. Continuamos juntos hasta comenzar las primeras rampas que nos han de llevar a lo alto de La Raca (2.284 m). En lo más interior de cada uno, tenemos guardado nuestro verdadero objetivo en cada carrera, para Javi era rebajar sus tiempos anteriores y acercarse a las 7h 30 min. El mío, era recortarlo algo más y acercarme a las 6h 30 min, así que poco a poco, los ritmos nos van separando y con un ...."nos veremos con una cerveza en Canfranc", nos despedimos y cada cual continúa en solitario con su camino.

Primer control, La Moleta (2.575 m)
Incansable Ramón, gracias por tus fenomenales fotos!!

Descendiendo hacia el Coll de Ladrones con Javi "Sherpa".


En plena subida a La Raca.


Alcanzo el avituallamiento de Somport, a las 12:15, algo más tarde de lo que había previsto, optimismo excesivo tal vez. Queda ahora la parte menos agradable, la menos bonita, la que te coge en esa hora punta donde el sol, si lo hay, te pega en la voluntad con fuerza. Se nota que hoy, apesar de hacer calor, la temperatura nos respeta (no como en el 2009 donde sufrimos aquí de lo lindo). No queda otra que subir las duras y ásperas pistas del Tobazo. Restos de algún bastón roto durante esta última temporada de esquí dan una nota de color al gris que queda bajo nuestros ojos. Pegados al suelo, intentando mantener un ritmo constante, es cuando se empieza a notar la fatiga. Llegados al alto del Tobazo (1.982 m), queda huir de Candanchú, descender y acercarnos a la otra joya de la carrera, el ibón (casi siempre seco) de Tortiellas, precioso rincón, sorprendentemente verde en este día que nos dejará en el último repecho que hay que salvar hasta alcanzar el collado de Estiviellas (2.049 m). Sólo nos queda subir esos 350 m de desnivel, pocos si los comparamos con los que llevamos ya encima, pero duros por eso mismo y porque son realmente empinados.

Desde el control de Estiviellas únicamente queda bajar. Canfranc está allí mismo, sólo que 1.000 m más abajo, que descenderemos tras una rigurosa e inacabable sucesión de zig-zags.

Coronando el Tobazo (1.982 m).

Collado de Estiviellas (2.049 m), la meta en Canfranc, allá abajo.
Vistazo atrás, Aspe y llanos de Tortiellas.

 


Gracias Ramón por las fotos.....y con tu permiso.
Han pasado 6h y 34 min, esta vez mi familia me ha tenido que esperar algo menos que en las otras ocasiones. Ojalá que no pasen muchos años hasta que pueda volver a repetir esta preciosa, dura, exigente y montañera carrera, porque en mi interior ya está prendido y renovado el objetivo para ese día.

Podium femenino.

Podium Veterano masculino

Podium absoluto.


lunes, 27 de agosto de 2012

"ROÑEMOS" UN POCO.

"Roñemos" viene del verbo "roñar", palabra que para mi tiene un particular encanto, tanto por su sonoridad, como por su significado. Para el que no la conozca todavía, "roñar" significa "refunfuñar". Es decir, protestar, pero de una manera un tanto sorda, como para uno mismo, sin alzar mucho la voz ni armar mucho follón, pero dejando claro, en la proximidad, el descontento o  la disconformidad con un hecho que ha pasado y sobre el que uno piensa que no es correcto, que es injusto. La eficacia de esta protesta suele ser escasa, sirviendo generalmente sólo para aliviarse uno, sin conseguir nada más que eso, que ya es bastante. La razón del desasosiego, el origen del "roñamiento" (no sé si se dirá así) normalmente, suele mantenerse inalterable e inamovible y pasado un  tiempo no muy largo, todo se olvida, todo sigue igual, como si no hubiera pasado nada.

En esta ocasión sí quiero compartir en esta entrada el último de mis"roñamientos". Todo surge cuando uno descubre que hay unas normas y unos reglamentos que han sido cuerdamente elaborados para el mejor funcionamiento de ciertas actividades. En las carreras por montaña, no es distinto y existen también estas normas o reglamentaciones. Para ser sinceros, desde que empecé a correr por la montaña hace ya 6 años, no había leído esta normativa, como me imagino que muchos. No es nada compleja y es lógica. Pero parece ser que da lugar a interpretaciones. Y aquí viene el motivo de mi refunfuñar. Iré directamente al grano para no alargar esto mucho.

En el reglamento de la FEDME (Federación española) se dice que "en los casos en que la Copa de España de carreras por montaña (o de kilómetro vertical) esté formada sólo por tres pruebas, se valorará los resultados obtenidos en todas ellas" para así establecer la clasificación final. Exactamente lo mismo se recoge en el reglamento de la FAM (Federación aragonesa). Si no estoy equivocado, no dicen nada más para esta situación.

¿Porqué entonces, aplicando este punto concreto a la hora de establecer las clasificaciones finales ( y me refiero a las de la copa de kilómetro vertical) se ha hecho una interpretación en el caso de Copa de España y parece ser, otra totalmente diferente y original para la Copa de Aragón?

Tras celebrarse en Brañosera (Palencia) la última prueba de KV, estuvimos casualmente unos cuantos corredores delante de los jueces en el momento en que se encontraban con esta situación, corredores que habían participado en las tres pruebas, otros sólo dos o incluso una. Al final se tuvo en cuenta la puntuación de las tres carreras disputadas, el que sólo tenía una, sólo sumaría lógicamente los puntos de esa prueba. Así se quedó y así se confeccionó la clasificación final.

Este fin de semana se ha celebrado en Panticosa la última de las tres pruebas de la Copa de Aragón y nos hemos encontrado con una situación idéntica. Idéntica en las formas pero no en la manera de darle una solución. En la categoría femenina, se dió la casualidad de que tras finalizarse esta tercera y última carrera, ninguna de las corredoras que habían participado en la Copa, lo habían hecho en las tres pruebas. Sólo había participantes en dos o en una. Al final, no se produjo la entrega de premios para esta categoría. La razón que llegó a nuestros oídos tras acabar las entregas de premios fue que, al no haber ninguna corredora que hubiera corrido las tres pruebas, se dejaba desierta esta clasificación. Y aquí viene la sorpresa, el enfado, el refunfuñeo. La misma regla, pero diferente interpretación. Interpretación además muy discutible, ya que en ningún momento aparece en el reglamento el que se tenga que puntuar "obligatoriamente" en las tres pruebas. Mucho menos el que se tenga que anular una clasificación por estos motivos.

No "roño" por el hecho de que se hayan incumplido ciertas normas, claramente indicadas en el reglamento que deben cumplir  las pruebas de la Copa, como que ha de darse una charla técnica o reunión informativa la tarde anterior (Pag. 42 Art. 8.12.1. Reglamento FAM) y esto no se haya hecho.
Tampoco "roño" porque no se hagan públicas las clasificaciones de la carrera a los corredores tras haberse terminado la prueba (transcurrido un tiempo lógico y prudencial). Las reclamaciones bien tendrán que hacerse antes de la entrega de premios y sobre una clasificación previamente publicada. (Pag 43 Art 8.13.3. Reglamento FAM).
Tampoco "roño" porque no se haya hecho un control de dorsales antes de entrar en el recinto de salida de la prueba (Pag 41 Art 8.9.4. Reglamento FAM).
Tampoco porque se permitiera correr con bastones sin su debida protección (Pag 16 Art 2.3.3.10. Reglamento FAM) a pesar de que se indicara esta obligación por parte de los jueces.

Simplemente protesto, refunfuño, por aquellos corredores o corredoras que se han quedado sin ese pequeño reconocimiento que es subir a un cajón, recoger un premio aunque sea por el hecho simple, inútil, sin importancia real ni de mayor trascendencia que la de haber corrido una, dos o tres carreras, da igual el número. Es probable que el motivo haya sido otro o no, el caso es que el momento se ha pasado, ya no vuelve y los o las que tenían que estar, que recibir su premio, se marcharon sin nada. Y eso suele fastidiar bastante al que le toca, aunque no diga nada.

Por eso, yo "roño".

 REGLAMENTO FAM           REGLAMENTO FEDME

viernes, 17 de agosto de 2012

PARAISO CALIZA. TAILLON, GABIETOS, ESCUZANA.

Las costumbres, si son buenas, hay que mantenerlas, así que en este agosto, otra vez Victoriano, David y yo, nos hemos juntado para hacer una de esas vueltas circulares que le dejan a uno satisfecho durante una temporada. No se trata de una circular corredera, ya que debido al tipo de terreno, roto, de alta montaña, en muchos tramos fuera de sendero, nos impide correr a la usanza tradicional. Pero sí que se trata de una circular de esas que nos gustan, por las alturas, enlazando varias cimas durante el recorrido. En esta ocasión el plan inicial es subir al Taillón (3.144 m) desde San Nicolás de Bujaruelo, enlazar con el Gabieto Oriental (3.031 m), el Gabieto Occidental (3.034 m) y volver por la Forqueta de los Gabietos hacia Bujaruelo nuevamente. Un antojo de última hora del amigo Victoriano que le apeteció subir a la Punta Escuzana o Mondarruego (2.848 m), cima que ninguno habíamos hecho, ayudó a alargar y completar el recorrido y a descubrir uno de esos senderos mágicos, que además de sorprendente, nos ayudó a no caer en una "embarcada" que podría haber sido curiosa.

Primeras luces en el collado de Bujaruelo. Taillón y Gabietos.

Camino del refugio de Sarradets.
 La jornada comenzaba el lunes 13 de agosto, a las 7:45 a.m. con un ritmo alegre y en tramos exigente, hasta alcanzar el collado de Bujaruelo. El viento que nos recibe ya nos avisa que no vamos a pasar excesivo calor, lo cual agradeceremos durante todo el resto del día. Pequeña parada para beber, barrita, cortavientos y nos unimos a la peculiar caravana de gente que asciende desde la "cómoda" Francia hasta el refugio de Sarradets. Corremos por el buen sendero hasta el refugio, desde el que nos aparece la eterna imágen de la Brecha. En esta ocasión sin nada de nieve y con toda su pedrera al descubierto. Remontamos rápidamente el tramo que nos separa del refugio a la Brecha de Rolando aprovechando que venimos con el "motor" caliente. Nuevamente en la vertiente española y recordando al caballero Rolando, ascendemos al pie del Bazillac hasta la Falsa Brecha y de allí, en larga pedrera que en invierno tiene que estar maravillosa para bajar esquiando, a la primera de las cimas de hoy, el Taillón. Nos abrigamos, nos hacemos unas fotos y continuamos nuestro periplo hasta el vecino Gabieto Oriental. Seguimos mojones, hasta una punta al S. donde enlazamos con un sendero que nos descolgará flanqueando la cara W del Taillón, para acercarnos al collado de los Gabietos y por la cresta, al primer Gabieto. Fácil trepada hasta su cima y sin mayor complicación el cresteo hasta su hermano, el Gabieto Occidental. Mirada detenida enderedor, viajando por todas las cimas y valles que se abren ante nuestros ojos.

-  Aquel es "tal", aquel "pascual", bla, bla, bla......y esa punta es la Punta Escuzana.
- "Pues ya que estamos por aquí, podríamos acercarnos a la Escuzana" (Victoriano)
- Ummm.........¿a que no hay? (Nosotros)
El Taillón y el Dedo de la Falsa Brecha. En un rato estaremos por allí.
Marboré, Picos de la Cascada, espectáculo Gavarnie!

La Brecha, piedra y más piedra sin nieve.

Refugio de Sarradets, poco a poco más abajo.
Desde la Brecha de Rolando. El Casco y la vertiente de Ordesa.
Brecha, Casco, gotas de agua.
Cima del Taillón.
Siguiente tramo, hacia los Gabietos.
Vertiente Norte de Taillon y Gabietos.
Descendiendo hacia el collado de los Gabietos, desde el Taillón.
Del collado de los Gabietos al Gabieto Oriental.
Gabieto Oriental.
Gabieto Occidental, detrás el Oriental y el Taillón.
 Como la dirección que tenemos que llevar en nuestro regreso para alcanzar la Forqueta de Gabieto es la misma que nos va a ir acercando hacia Escuzana, dejamos así  la cosa, para que el devenir de la jornada nos fuera aclarando la situación.

Descendemos del Gabieto por su cara S. en vez de seguir la cresta que nos hubiera dejado en la correcta dirección y camino para alcanzar el paso hacia la Forqueta (o collado). El terreno inicialmente aparece mojonado escasamente, y lo vamos reforzando hasta que llegamos al pie de la cara S. El terreno es un caos calizo, de piedras de todos los tamaños, donde el avance se hace sin camino ni mojón, al menos nosotros no los vimos. Intentamos localizar el paso que existe para enlazar nuestra posición con la vertiente de Bujaruelo, pero en algún momento nos hemos despistado y cuando nos damos cuenta estamos ya muy abajo, cerca de los llanos de Salarons y con la imposibilidad de alcanzarlo.
Evaluando nuestra posición y el punto obligado al que tenemos que llegar, la subida a la Punta Escuzana se nos presenta como la solución perfecta para, desde allí, coger el bravo y aéreo sendero que nos llevará a la Forqueta de Gabieto.

Impresionante pedrera la que nos separa desde los llanos de Salarons hasta la cresta de Escuzana, que tras iniciarla tímidamente con lazadas laterales, optamos por remontarla con la técnica de "tieso para arriba" a pesar de tener la sensación de retroceder en vez de avanzar. Por lo menos acabaremos antes.

Abundantes sarrios nos dan idea de la soledad de estos parajes. Alcanzamos así el "antojo" de Victoriano, satisfechos, porque estamos contentos, porque ya vemos claro el sendero que tenemos que seguir para nuestro regreso, porque siempre se agradece estar en sitios nuevos, en descubrir caminos espectaculares. Alcanzada la Forqueta del Gabieto, sólo nos queda descender y descender. El último tramo, aprovechando una extensa pedrera que nos dejará de forma rápida y cómoda en la plana de Lacoma, ya cerrando el bucle de nuestro periplo.
Caliza y más caliza.
Buen repecho para remontar desde los llanos de Salarons (abajo) hasta la cresta que nos llevará a Pta. Escuzana.
Al fondo Pta. Escuzana. Venimos de la vertiente izda. volveremos por la derecha.
Vistazo atrás, Falsa Brecha, Taillón, Gabietos, llanos de Salarons.
Vignemale desde Pta. Escuzana.
Ordesa, Circo de Salarons.
Punta Escuzana o Mondarruego.
Regresando hacia la Forqueta de Gabietos. Por el collado gris de la aguja del fondo, va el atajo no encontrado.

Las cifras, unos 24 km, 2.500 m de D+ y 8 horas justas, justas, contando tragos de agua, bocata, barritas y demás menesteres lógicos.

jueves, 9 de agosto de 2012

GRAN FACHA. ELEGANCIA POR LOS TRES COLLADOS.

La Gran Facha es considerado un tres mil de los modestos. De los modestos porque "tan sólo" tiene 3.005 m, pero en cambio, es un pico realmente atractivo de subir, no es difícil, pero tampoco es una simpleza, exige un cierto saber estar. Si a alguien le das un lápiz y un papel y le dices dibújame una montaña, seguramente pintará una imágen muy parecida a la silueta de la Gran Facha. Visto desde cualquier atalaya cercana, es altivo, esbelto....es imagen de elegancia.

Gran Fache, desde el "petit" Lac de la Fache. Al fondo el collado del mismo nombre, desde el que la subiremos.
 
Junio de 1979 fue la primera vez que subí a su cima, acompañado en aquella ocasión con mi "maestro" y hermano Carmar.  Entonces y en las siguientes, tanto la subida como la bajada, fueron por la vertiente de Respomuso.

Tocaba volver a subir juntos, pero esta vez desde el Balneario de Panticosa, y recorrer así toda su vertiente este. Para ello cruzaremos en la subida y en la bajada, sus tres collados.  El de Marcadau, el de la Facha y el de Pecico.

Recorrido largo, que hay que hacer a buen paso o corriendo si no queremos que se nos echen encima un montón de horas. En esta ocasión lo haremos a zancada ligera.

Salimos del Balneario sobre las 8:30 h, por delante camino y sendero conocido, hollado en multitud de ocasiones por nuestros pies, pero no por ello dejamos de sentir ese cosquilleo que producen las cosas bellas. Nos internamos en el barranco de la Canal y alcanzamos el collado de Marcadau, vistazo a nuestra izquierda, hacia los ibones de Pecico, Punta Zarre, Pico Pecio, collado de Pecico, por donde bajaremos y nuestro objetivo, la Gran Fache.

Camino del puerto de Marcadau. El pequeño pico de Pecico, collado de Pecico por el que regresaremos y Gran Fache.

Descendemos por el marcado sendero que se dirige al refugio Wallon, ya en la vertiente francesa, durante unos minutos, hasta intuir a nuestra izquierda un sendero (mojón en el desvío) que nos llevará en flanqueo por las faldas del P. Falisse, hacia encarar el valle que sube al collado de la Facha sin necesidad de descender más que unos 200 m de desnivel. Pasamos así por la orilla del más pequeño de los bellos Lacs de la Fache. Reino de piedras y bloques, zancadas ágiles y acrobáticas que nos permiten alcanzar altura y el sendero bien marcado que sube desde Wallon. Son las 12:15 h cuando llegamos al collado de la Facha, punto de encuentro de múltiples nacionalidades. Comenzamos la ascensión por la vía normal de la cresta N hasta la, afortunadamente, solitaria cima de la Facha. Como es norma en estos casos, intento fallido de llamada por el móvil, algún tentempié, foto y renovar recuerdos e imágenes......esos ibones del fondo!!

Sendero que conduce al Refugio Wallon.

Punto en el que nos salimos del sendero, a buscar los Lacs de la Fache, hasta el colladete herboso de las dos piedras.
Vista atrás, el collado de Marcadau y el Pico de la Muga N.

Comienza a asomarse el Vignemale.
Lacs de la Fache. Por el pequeño de la derecha es de donde venimos.

A la izquierda Francia, a la derecha España.

Vista a los Frondiellas.
Vista a Respomuso, ibones de la Facha, Frondiellas, Balaitous.......

- Que sí, que para hacerse la foto cimera, lo mejor es hacer como que hablamos......

























Tonalidades.

Descendemos por la cresta S, marcado por mojones y sendero, empinado como el de la subida, que nos dejará sobre el collado de Pecico. Desde aquí una canal tiesa, pedregosa, de las que te alegras de bajar y no de subir (mejor hacer en este sentido el recorrido que no en el contrario) nos dejará en la orilla del hoy profundamente azul ibón de Pecico. "Surfeo" por la extensa y empinada pedrera en la que bien merece quemar un guante para disfrutar de su descenso.
Comienzo del descenso hacia la vertiente de Pecico.


Collado de Pecico. Inicio de la "tiesa" pedrera por la que descenderemoooooos.
"Surfeando" la pedrera.
Ibones de Pecico.
Bajando del collado de Pecico. A la derecha se intuye la canal de bajada.

Cerramos así nuestro particular bucle al volver a enlazar con el sendero de Marcadau por el que subíamos esta mañana. Cerramos así nuestro particular baile con esta bella cima, con la montaña elegante.

No sé cuántos kilómetros nos habrán salido (espero que mi hermano se entretenga en contarlos). De metros de desnivel? Seguramente se alcanzarán los 1.800 m de D+. El caso es que la cerveza que nos tomamos al llegar al coche a las 5 de la tarde sentó bien....muy bien.