domingo, 2 de octubre de 2011

KILÓMETRO VERTICAL DE ANBOTO.


Casi todos los especialistas de esta modalidad, por no decir todos, estaban allí en el Amboto. Una montaña que se perfila desde lejos altiva, surgiendo de las verdes praderas vascas. Estamos en una zona profundamente vasca, algo que se deja sentir desde que sales de la autopista y te adentras hacia los pequeños pueblos,  próximos a Atxondo, el punto de salida. El paisaje, los paisanos, los sonidos, los detalles, dejan bien a las claras dónde estamos.  Es a partir de las 14:55 h, cuando los corredores comenzaremos a salir en esta cronoescalada.  Día luminoso y un puntito caluroso que  será un problema menor si lo comparamos con los 3,8 km necesarios para superar los 1.092 m de desnivel que separan salida de meta.
El Amboto (izquierda) desde Atxondo.






























El viaje hasta aquí lo hemos hecho en grupo animado, formado por Maribel, Samuel, Roberto, Juan y yo. Llegamos sobre el horario previsto a Atxondo, con tiempo más que suficiente para echarnos un bocadillo al cuerpo, irnos mentalizando de lo que nos queda por delante, mirar de reojo a la gran cantidad de participantes (unos 375) y acertar con la manera de colocarse el moderno chip (verdad Samu?).


Pues sí que parece empinado el Amboto este, sí. Ñam, ñam, ñam. (Foto de Monrasin)



Poniéndonos el "traje de faena".

















Samuel con Iñaki.



Roberto con Iñaki.






























Poco a poco, el pequeño y adornado pueblo se va llenando con corredores y animosos espectadores (por aquí, esto es un espectáculo que arrastra a numeroso público a lo largo del recorrido, desde abajo hasta arriba).

Calentamos y volvemos a calentar, saludos cruzados con caras conocidas.....da tiempo para mucho, hasta que llega la hora de salida asignada a cada uno de nosotros. La única referencia que tenemos de esta carrera es lo que hemos podido ver en las fotos y videos de otros años. Preguntamos a algunos de los autóctonos y todos nos responden que se trata de un recorrido duro....muy duro, con ese retintin de "........ya veréis ya, lo que os espera".

Comienza el turno de cada cual y aunque la salida es individual y cronometrada, salimos con unos escasos 20 segundos de margen entre corredor y corredor. Desde el principio vas adelantando gente, el asfalto inicial se agarra en las piernas y se agradece entrar ya en la senda. Corto tramo a la sombra de bosque donde el pulso y la respiración va ya desbocado. Contínuo adelantar de corredores, sólo veo zapatillas, entre jadeos vas anunciando "paso!" para poder adelantar. Unas veces cuesta más el articular palabra, el adelantar y es mi respiración, incordiablemente "manifiesta", la que provoca que mi predecesor se aparte gentilmente. Otras en cambio has de adelantar a la brava,  a uno, a dos......esfuerzos que van pasando factura. Comba herbosa, surcada por sendero zigzagueante, muy empinada, en donde tras un fugaz levantamiento de cabeza me hago idea de lo empinado que es el terreno y de lo que queda (último kilómetro en el que se salvan 800 m de desnivel), de la gran cantidad de gente que ha subido hasta aquí para animar, donde cada corredor tiene su grito de ánimo. Aunque no entiendas lo que te dicen, se agradece.  Se llega así a una zona rocosa, donde me desvío del itinerario correcto al que vuelvo rápidamente tras obstinada superación acrobática de un bloque que me dificulta aún más el paso. Las manos entran en acción y se pasa a posición de gateo, últimos borbotones de esfuerzo para llegar arriba con la sensación de haberlo dado todo.....o casi todo.

Llegando al último kilómetro. (Foto de Monrasin)































Breves instantes para recuperar. Las mismas sensaciones de siempre tras una carrera de este esfuerzo. Veo llegar a Salvi, veo llegar a José Selles, dos veteranos  que estamos disputando la clasificación de la Copa. No tengo ni idea del tiempo que he hecho, siempre me pasa igual, no me pongo nunca el crono. Me comentan el tiempo que les marcan sus relojes, 46 y 47 minutos respectivamente (al final primero y segundo de la carrera). Unos tiempazos! y más comparados con el que el año pasado marcó el veterano que ganó (unos 49 min). Mucho habré tenido que correr para estar cerca de ellos.

Bajamos por la otra vertiente del Amboto, formando tranquilo grupete Roberto, Juan y yo. Ahora sí que podemos disfrutar de un precioso paisaje, descendiendo de la dureza de las calizas hasta sumergirte en una corrible pista rodeada por centenarias hayas.

Con el Campeón del Mundo de carreras por montaña 2011, Luis Alberto.

Nuevamente en Atxondo, confirmo mi tiempo 48:07. Cruda realidad. Sólo sirve para un quinto puesto y para que la clasificación de la Copa esté más ajustada, difícil y emocionante.

Peñalara será pues la última y definitiva prueba.





6 comentarios:

MANOLI CXM dijo...

Envidia me das, sana, claro.. uf gracias por hacerme un poco los dientes como una morsa

Anónimo dijo...

Ya estuve hablando el domingo con Juan por Zaragoza y me contó que lo pasastéis genial.
Suerte para Peñalara !!

jamuro

carmar dijo...

Peñalara hará justicia; no preocuparse que este "sarrio" velará por vosotros en este terreno de adopción.
A recuperar y a Guadarrama a por el entorchado.
Saludos brother.

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=_CwRBxG6U7M

cansamontañas dijo...

¡¡Toca apretar los dientes en Peñalara!! ¡¡No tengas piedad de tus patas campeón!! En serio, mucha fuerza y mucha suerte porque te lo mereces.

Manumar dijo...

Gracias por lo ánimos! Los necesitaré de verdad, que estará la cosa difícil, difícil.....