lunes, 18 de junio de 2012

AL ENCUENTRO DE LA ESENCIA. DIENTE W DE BATANES (2.878 m).

Hoy era día de salir sólo al Pirineo, de vez en cuando es necesario. Hoy era día para entrenar pero sobre todo para sentir, para disfrutar del verdadero placer de correr por la montaña, de encontrar otra vez más la verdadera esencia de este deporte. Placentera y plena la sensación  de ir deprisa sin tener prisa, correr por la montaña y sin embargo, disfrutar tanto o más que cuando iba andando. Tal vez se está así más cerca, más unido, más conectado con la montaña. Vuelvo a los Dientes de Batanes desde el Balneario de Panticosa. Nadie durante toda la subida y nadie durante la bajada. Solitario rincón, duro y roto, en el que no hay que descuidar la atención para no perder el buen rumbo.  Estamos en el reino de los bloques de piedra y de su caos. Apartado de los itinerarios más habituales del Balneario.Todavía queda algún extenso helero de nieve blanda por la que abro huella, señal de la soledad real que por aquí se respira. Silencio sólo roto por el aire que acompaña el día. Instintivamente, la sensación de estar siendo observado, hace mirar a mi espalda. Sorprendentemente he sido seguido durante unos instantes por un curioso y solitario sarrio, ágil quiebro al verse descubierto para desaparecer en el paisaje. Cuatro cortas horas durante las que se ha podido encontrar de nuevo la esencia.





















































































































































































































2 comentarios:

carmar dijo...

Por montes, puntas y riscos, por ibones y barrancos, son las propias sensaciones el mejor de los compañeros.
Atención, tino y cuidado, abriendo huella, rápido y controlando, unas horas para pensar.
Entretanto yo, que últimamente no conozco de domingos, leyéndote me reconforto rememorando aquellos cuatro ratos que pasamos recorriendo este y otros itinerarios vecinos, pensando que en esa foto cimera, con el Vignemale al fondo, hay un hueco para otro par de zapatillas.
Salud y montaña brother.

Manumar dijo...

Bien dices. Aunque en esa foto, con un poco de imaginación, yo sí que veo tus zapatillas. Abrazote.