lunes, 17 de septiembre de 2012

TELARAÑAS.

          Es extraña la sensación que apareció esta semana. Surgió y fue breve, muy breve, yo diría que fugaz. Pero lo suficiente como para notar algo diferente,  parecido al vacío, al "aquí falta algo". Terminada ya la temporada de carreras, de competición en Copas, Campeonatos, "demases" y con el añadido de la finalización de la Canfranc-Canfranc, surgió. Tan de improviso, como quien aparece una mañana enfermo tras haberse acostado en perfectas condiciones. Y la verdad es que no me gustó. Incluso diría que me sorprendió. Gracias a que el cuerpo es sabio y la mente también, como con un reflejo, como por un resorte, comenzó a ser borrada, pulverizada y lo más importante, controlada.

Los últimos coletazos del verano son los responsables de mantener todavía palpitando esa parte de la mente encargada de liberar la adrenalina de la competición, cuando el proceso normal debería ser el de iniciar su aletargamiento. Dentro de poco, cuando llegue el otoño, el frescor, las sensaciones y olores húmedos flotarán en el respirar y marcarán las próximas salidas que se hagan. Los nuevos colores del paisaje, de la montaña, ayudarán a dejar atrás, empaquetados en el recuerdo, los esfuerzos intensos desparramados durante todos estos meses, la energía derrochada con tanta generosidad. Simplemente hay que dejar que las telarañas, que al final lo inundan todo, cumplan su función y hagan su papel, que se apoderen,  que envuelvan  lo vivido a lo largo de estos largos e intensos meses para, si hiciera falta, poder volver y echar mano de los recuerdos durante las próximas estaciones.

Seguir, seguro que nuevos planes irán apareciendo. Continuidad, movimiento, acción, vivir y no parar. Nunca se debería parar.

 

5 comentarios:

Alvaro Robledano dijo...

Preciosa reflexión Manu. Never give up!

carmar dijo...

Conozco la sensación, comparto el sentimiento y me sumo al comentario de Álvaro.
Curiosa coincidencia la que se da en mi última entrada: http://carmar-zancadasligeras.blogspot.com.es/
¿O quizá no es tanta casualidad?
Salud y montaña, brother.

Manumar dijo...

Never give up Alvaro! Buen blog el tuyo y bonito nombre "Soñando en blanco".

Carmar, seguramente tendrá que ver con los ritmos vitales...... y la genética?

Salud y montaña a ambos.

cansamontañas dijo...

Si estuvieras preparando la maratón de Zaragoza -como hace un servidor-, en lugar de vacíos fugaces o telerañas sería sudor y polvo lo que te alejaría de las aventuras y recuerdos del verano. ¡¡¡Salud, Montañas y... Kilómetros!!!

Un abrazo campeones !!!!!

Manumar dijo...

Eso de preparar la maratón...deja, deja! Ya te animaré el domingo que estaré por allí. Animo con los entrenos que no te queda "na".