domingo, 5 de julio de 2015

DE PANTICOSA AL BALNEARIO DE PANTICOSA. ABSOLUTA SOLEDAD.

Muchos meses han pasado desde que nuestra sombra volviera a pasearse por estas queridas y deseadas montañas. Más de los que uno hubiera querido, pero tenemos una ventaja, sabemos que aquello que queremos, lo volveremos a encontrar, allí seguirá estando, tal cual lo dejamos por última vez.

Comenzamos este sábado en Panticosa (Huesca), con la idea de llegar hasta el Balneario de Panticosa siguiendo parte del recorrido de la Ultra del valle de Tena, enorme y magnífica carrera que verá la luz el próximo 29 y 30 de agosto. Concretamente seguiremos sus dos primeros sectores.

Kilómetros iniciales correderos, disfrutando de olores y colores por un bello bosque que guarda la humedad y el bochorno de estas calurosas jornadas que estamos padeciendo o disfrutando, según se mire. Alcanzamos la pista, ya en el valle de la Ripera, para descender por ella unos metros hacia nuestra izquierda hasta enlazar con el inicio del sendero que nos llevará por exuberante vegetación hasta el valle de Yenefrito, bajo el característico Dedo. Trote prudente y conservador, como la ocasión exige, entretenidos en adivinar el oculto sendero camuflado por la abundante flora, colorida y a tramos intensamente urticante, lo que reaviva nuestras desnudas piernas.

Cruzado el arroyo Laulot, agradecemos que la vegetación vaya perdiendo su alto porte y el prado deja ya al descubierto un marcado sendero que nos llevará hasta el bello ibón de Catieras. Únicamente las marmotas acompañan con sus gritos nuestros pasos. Toda la montaña, pura y solitaria montaña la de hoy, para nosotros.

Ascendemos pausadamente desde el ibón de Catieras hacia el primer collado de la jornada, el collado Catieras (2.516 m), entre el Pico del mismo nombre y el de Baldairán. Entramos en terreno rocoso, salpicado de pequeños y desconocidos ibones en el Rincón de Baldairán, territorio y paraiso de sarrios. Pocos mojones encontraremos por aquí, así que el rumbo lo marcará la mezcla de nuestra intuición con el saber dónde queremos ir y el mejor recorrido para poder conseguirlo. Sin caer en tentaciones de cruzar collados próximos, que si uno no está en lo que tiene que estar se dejaría engañar creyendo que está donde no lo es, aunque, eso sí, nos llevarían más rápidamente hacia nuestro destino, aunque sin seguir el recorrido de esta futura carrera que estamos reconociendo.

Cochata Forátula, ibón de Piniecho, Basa Foratula, Cochata Tablato, nombres con música, lugares que en mi caso había visto desde cimas próximas, desde la distancia, y que hoy por fin he podido tocar y escuchar.

Desde el Collado o Cochata Tablato (2.476 m), aparecen ya horizontes y senderos conocidos, estamos en la vertiente de Brazato. Terreno complicado, duro, roto, bloques de granito que ralentizan la marcha, exigiendo un concentrado paso de baile que nos evite caer en la trampa de alterar su frágil e inestable equilibrio. Aquí abandonamos ligeramente lo que será el recorrido original de la carrera y, sin perder mucha altura, dirigimos nuestro rumbo a nuestra derecha, hacia las Foyas de Brazato, justo bajo el Collado Bajo de Brazato.

Continuamos ya en descenso, hasta encontranos entre el ibón inferior de Brazato y el Embalse de Brazato. Nos miramos los tres y optamos por ascender los pocos metros de desnivel que nos quedan hasta enlazar con el embalse y desde allí, agradeciendo la amplitud del civilizado sendero, descender relajadamente hasta el Balneario.

En definitiva, una bella excursión, para los que gusten de montaña solitaria, de los que disfrutan dejándose sorprender por sarrios y marmotas. Precioso aperitivo de una tremenda carrera.

Para los amantes de números y cifras: 6 horas justas, sin prisas, con paradas, pero cuando hay que andar o trotar, sin tregua (trotar.......que no correr). Unos 1.800 m D+ y algo más de 20 km.

 
  







  
El ibón de Catieras, redondo como la Tierra.
 



 
 
 
  
Collado Tablato, puerta al caos.
 
Ibón en las Foyas de Brazato, al fondo el Coll. Tablato.

Hacia el Embalse de Brazato, a la izda. el ibón bajo de Brazato.
 

 


















4 comentarios:

Torperto dijo...

Qué alegría verte de nuevo respirando aire verde

Manumar Manu dijo...

Gracias Torperto! Ya vi que tú lo respirabas por "Boca". Espero que tengamos muchas cosas que contar en el próximo tiempo, se echan de menos tus relatos "bloggeros".

cansamontañas dijo...

Precioso recorrido por una zona poco frecuentada y muy, muy bonita. Qué sensación de libertad y de poder la que nos embarga cuando la montaña es sólo para nosotros -o casi-. Con esta excursión y cuatro carreras más te veo de nuevo al 100%, ¡¡o al 150%, que después de unos meses "descansando" tus patas estarán más nerviosas que las de un chaval de 15 años!! Me alegro de verte en marcha!!

carmar dijo...

Enhorabuena a los que se esfuerzan, recorriendo en "can-pañía" una ruta original, bella e imaginativa. Bienvenido de vuelta, y a controlar las idem para que el progreso no se detenga. Salud y Montaña.