domingo, 4 de septiembre de 2011

UNA DE SARRIOS VOLADORES.

Que los sarrios no vuelan es algo bien sabido. Si no fuera así, digo yo que tendrían por lo menos plumas, pero nosotros desde luego que no las tenemos. Aunque si  a un sarrio se le mete en la cabeza que quiere volar, al final volará.
A Castejón de Sos que nos hemos ido para poder hacer realidad lo que va "contra natura", en un día que se ha mantenido bastante bueno en cuanto a la climatología, ya que las amenazantes nubes que cubrían las cimas nos han respetado durante toda la jornada.
Subida en vehículo todo terreno hasta las proximidades del pico Gallinero, desde donde, sin mayor esfuerzo que el de no marearse en el trayecto de ascenso por la pista, nos colocamos Alba y yo toda la parafernalia necesaria para "disfrutar" de unos 40 minutos de silencioso vuelo y aterrizar de nuevo en Castejón.

Perfectamente pilotados por Marcelo y Jordi, en los que hemos depositado nuestra integridad física con fe ciega (¿qué otra cosa podríamos hacer?). Durante unos minutos  se vuela, se asciende aprovechando las corrientes de aire (térmicas), se hacen giros para darle al  asunto más chispa (qué divertidooooo Marcelo!). Nos da tiempo de contemplar bajo nuestros pies colgantes unos paisajes que realmente  hacen recomendable tener esta experiencia, incluso como en mi caso, recordarla tras más de quince años de la primera vez.
Sólo informar que el 90% de los paquetes aerotransportados aterrizan con una sensación en el estómago que podríamos llamar sin temor a equivocarnos como de "mareo" (en cualquiera de sus grados) y un 5%  llega abajo y directamente vomita.
Quedaría pues un 5%, que son los campeones y se dedican a esto de lanzarse en parapente  como algo cotidiano para el resto de sus días.

En nuestro caso, está claro que seguiremos siendo sarrios...... y sin plumas.

El Pico de Gallinero, desde Castejón de Sos. Punto de inicio del vuelo. Hoy mucha nube y bastantes térmicas.



Preparativos e instrucciones antes de comenzar el vuelo.

Comienzo del vuelo, más de media hora con las pezuñas en el vacío.




























Vamos bien, vamos bien!



Castejón de Sos (glups)


































Jordi, Alba, Manumar y Marcelo. El equipo al completo.

5 comentarios:

Juanma M. Pinto dijo...

Fantástico!!! Qué envidia, no se si me atrevería.
Buenas fotos.
Saludos dlocos

cansamontañas dijo...

¡¡Qué mieeeeeeedooooo!! Joer que altas están las nubes y que lejos se ve el suelo... Enhorabuena a los dos valientes: Alba y Manu. ¡¡Y a seguir volando aunque sea con la cabeza...!!

MANOLI CXM dijo...

Felicidades a Alba por la cara de bicho (Sarrio) vamos, "Que se lo pasó pipa",,,se ve i se nota que ha disfrutadoel vuelo,
Manu imagino que eres el que ha tenido la idea, pues también felicidades, ¿Los veis? Lo que yo digo...
"Todo es posible" Hasta que los Sarrios vuelen.

Miguel Angel dijo...

A partir de hoy queda formada una sección en el club de "Sarrios voladores".
Todos a comer alpiste a ver si nos salen plumas.....
Vaya gozada la de ver el valle de Benasque desde lo alto y enhorabuena a Alba por el bautismo de altura.

Manumar dijo...

La cosa era o "puenting o parapenting".....así que nos decidimos por el parapente (gracias a Dios que para el puenting sólo dejan a los mayores de edad, que si no ya me veía colgando como un chorizo). Lo malo es que dentro de unos añicos vendrá el Manu jr. con la misma historia y venga....otra vez por los aires.