domingo, 3 de febrero de 2013

"POW" EN EL AIRE.

Nevada recién caída, vientos huracanados, mezcla suficiente para que al cielo sean lanzadas oleadas de nieve polvo, para que las montañas se alarguen, crezcan, su silueta se difumine o incluso desaparezca, se multiplique por dos, por tres, como por arte de una magia instantánea.

Las nubes desaparecen como estaba previsto conforme avanza la mañana, dejando sitio a un intenso cielo azul, ahora sólo queda el "pow" en su vuelo agitado, incluso a veces, con una sinuosa y sugerente danza. El ascenso desde Panticosa transcurre cómodo al abrigo del bosque, con una perfecta nieve. Incluso al salir de él y optar por seguir la subida hacia la derecha en vez de desembocar en la antigua estación, sorprende que aún sigue uno relativamente protegido del salvaje vendaval. Hasta que ya no hay protección posible y uno queda a merced de la furia, envuelto y embadurnado por el polvo blanco. El deslizar, ocurre inmerso en una nube que te va congelando la cara. Toca darse la vuelta, flotar en cada giro, levitando dentro del blanco. Una pena que haya sido así el limite. El Pirineo se encuentra tomado, barrido y zarandeado sin piedad por el Norte.
























































4 comentarios:

carmar dijo...

Mucho está mandando el Norte este invierno, y más no queda, barbudo brother, que acercarse de tapadillo (esto en todos los sentidos, que menudo frío trae el aire), observar, dar media vuelta y esperar, que días han de venir en los que podamos sacar partido de las carretadas de nieve que el mandón nos está echando encima.
Salud y montaña.

Manumar Manu dijo...

Lo de barbudo es ya historia, que tras el vendaval y los chupones colgantes me ha quedado un cutis de bebé barbilampiño.
A ver cuándo viene un fin de semana benigno. Salud brother!.....y montaña!

Anónimo dijo...

Un buen lugar Panticosa para refugiarse de la tormenta y buscar la calma. Un saludo.
Joe el Pastillero.

Manumar Manu dijo...

Desde luego que sí, Joe! Un saludo.