domingo, 22 de mayo de 2011

CARA AMON. KILÓMETRO VERTICAL.

                     La comarca de la Ribagorza, integrada por 14 municipios de Lérida y Huesca se ha convertido en la candidatura elegida para albergar en el año 2012 los Sky Games. Cada cuatro años se vienen celebrando estas pruebas de deportes de montaña. Hasta la fecha éstas se han realizado en Italia (en dos ocasiones) y en Andorra. Así que el año próximo será la primera vez que se celebren en España. 

El programa de competición se desarrollará a lo largo de cinco intensos días y constará de cinco pruebas, la Sky Race (una carrera de resistencia de montaña de 42 km), la Vertical Kilometer (Carrera de kilómetro vertical), la Sky Bike (un biatlón de montaña con 20 km en btt y un kilómetro vertical a pie), la Sky Speed (una carrera de velocidad por eliminatorias de cuatro corredores) y la Sky Raid (prueba combinada de tres actividades de montaña por relevos y en equipos).

La "Cara Amon" es la carrera que se disputará como prueba del kilómetro vertical y tiene su salida en el bello y cuidado pueblo de Barruera, en pleno valle de Boi, en el Pirineo de Lérida.

Para allí nos fuimos el amigo Juan (ambargreen) y yo, sin madrugar, ya que la carrera tenía su salida a las 16:45 h de la tarde del sábado. En esta ocasión es además la primera prueba (de las cuatro programadas) valedera para la Copa de España de carreras del kilómetro vertical y también Campeonato de Cataluña de carreras de kilómetro vertical, esto significaba que el nivel en cuanto a calidad y cantidad de los participantes iba a ser realmente alto. Los 350 corredores y corredoras inscritos dan una idea del elevado nivel participativo.

Cara Amon, Cara Amon.......dos palabras que representan perfectamente esta carrera. Más de un kilómetro vertical, pero vertical de verdad, donde salvo en contadas ocasiones uno no levanta la vista del suelo, por lo menos en mi caso así fue. Cara a la montaña, de frente, arriba a la montaña, Cara Amon. Desde Barruera (1.080 m) hasta la cima de Les Roies de Cardet (2.451 m). Es decir, 1.370 m de D+ en unos 4,78 km. Una buena pechada! como dicen en mi pueblo.

El futuro.
Salida desde el Camping Boneta, por calles estrechas y ya bien empinadas, que propiciaban un inicio algo caótico debido a las prisas de todos por coger una buena posición, evitando tropezones, esquivando los bastones de algunos corredores. El sudor comienza a empapar la camiseta de forma brusca, las pulsaciones suben, el calor "barrunta" la tormenta. Mi única visión durante gran parte de la carrera va a ser mis zapatillas, las del corredor de delante y las de los numerosos corredores que voy adelantando. De vez en cuando alzo la vista para comprobar el terreno que queda por delante, para confirmar que sigo el itinerario correcto y que no me voy más a la derecha o más a la izquierda. El ruido de las respiraciones  es la única música que  acompaña la subida. La parte central de la carrera es realmente dura y vertical, alcanzando tramos con el 50% de pendiente. Precisamente es en esta zona  donde noto que he cogido mi ritmo, ya sólo queda poder aguantarlo y coger la referencia de unas nuevas zapatillas a las que seguir y si soy capaz, continuar adelantando. La pendiente, pasado el segundo avituallamiento, parece que se atenúa un poco, surgen tramos ya más correderos, la cima se ve allá a lo lejos, la hilera de corredores es contínua, algún tramo de cresteo en descenso antes del último esfuerzo. Alcanzo a un corredor con aspecto de "veterano", lo adelanto, me adelanta. Ya sólo quedan un centenar de últimos metros hasta la cima, él por la izquierda y yo por la derecha vamos adelantando a algún corredor. Esta vez el carril derecho ha sido más rápido, sólo dos segundos.

La última parte de la carrera. Foto de Monrasin.
Reponer fuerzas, enfundarse el cortavientos, coger un puñado de galletas y alguna gominola y rápidamente para abajo, la tormenta viene, el aire es frío y el cuerpo se queja una vez terminado el esfuerzo. Qué bien me vendrían ahora unos guantes. Animo a Juan que sube con los dientes apretados, el esfuerzo intenso en la cara, zancada rápida, enseguida terminará su gustoso sufrimiento.
Máximo esfuerzo. Foto de Monrasin.

Es "cara abajo" cuando uno aprecia lo empinado de la subida, los buenos repechones que hemos superado hace unos instantes. Parada, unas cuantas miradas hacia arriba, más puñadicos de galletas y trago de bebida en los dos avituallamientos por los que siguen subiendo corredores. La tormenta viene negra y amenazante. Las primeras gotas me alcanzan cuando entro por las calles de Barruera.

Consulto la pantalla de las clasificaciones y veo que he llegado el 36 y el tercer veterano con 1 h 03 min 25 seg, dos segundos por delante de aquel corredor al que, esta vez he podido adelantar y con el que compartí los últimos minutos de esta intensa, bella y dura carrera.

Ahora ya puede descargar la tormenta que quiera.


CLASIFICACIONES         FOTOS DE MONRASIN

2 comentarios:

cansamontañas dijo...

¡¡Olé, olé!! ¡¡Qué güebos tienes Manu!! Si yo los tuviera la mitad de gordos me iría con vosotros este sábado a la Pala de Ip y el domingo a la carrera de montaña San Cristóbal-Ezkaba en Pamplona, pero es que no... ¡¡¡Mecachis la mar!!

¡¡¡FELICIDADES CAMPEÓN!!!!

Manumar dijo...

Cagüen Carlos! Estás enganchado al dorsal!!
A la próxima???

Suerte en esa carrera machote.