lunes, 2 de mayo de 2011

FRONDIELLAS CENTRAL (3.055 m)-PALA OESTE. LA ÚLTIMA PERLA DEL INVIERNO.


Era el 28 de Septiembre de 1996 cuando, por primera vez, subía a los Picos de Frondiellas. Desde la cima del Pico Central (3.055 m), me llamó la atención la visión de los ibones de Arriel  al pie mismo de la cara Oeste. Mil metros más abajo de donde me encontraba.

En vez de descender por el camino elegido en la subida (barranco del Gorg helado, collado Wallon), opté por hacer el regreso por esta cara W, directa, al pie de la cresta Robach. Caos de bloques pedregosos, fuertes pendientes que me acercaban cada vez más hasta las orillas del ibón inferior del Arriel. Mientras iba siguiendo los escasos mojones, me imaginaba la magnífica bajada con esquíes que sería el descender estas laderas cuando estubieran cubiertas de nieve.

Esta intención había quedado aletargada, por unos motivos u otros, pero siempre avivada cada vez que desde alguna cima, aparecía en la lejanía la visión de esta montaña y su pala W. En el Petit Arriel, a principios de este mes, la llama se avivó del todo y mi hermano Carlos me animó a intentarlo en lo poco que nos quedaba de temporada.

15 años después de aquel día, suena el despertador a las 4:00 a.m. El madrugón es importante, pero la salida de hoy es larga y justifica esta pequeña incomodidad. Son las 7:00 a.m. cuando, tras reunirme con Carlos en Sabiñánigo, comenzamos desde La Sarra (1.438 m) nuestro día. Cargados con las botas de travesía, tablas y demás utillaje dentro de las mochilas, iniciamos a buen ritmo el ascenso por el camino de Respomuso.
El sendero nos permite apreciar cómo las hayas han comenzado ya a desplegar toda su fuerza vital. El río Aguas Limpias baja bravo y agitado, señal del importante deshielo y de las lluvias de estos días.  Dejamos atrás el Paso del Onso, Llano Cheto, donde un año más el puente se ha ido al garete, esta vez bajo unas cuantas toneladas de piedras desprendidas.

Son más de las 9 de la mañana cuando alcanzamos los primeros rastros de nieve. Alzamos la vista y allí, en la lejanía, por donde levanta el sol, aparece nuestro destino. Blanca, atractiva, altiva. El Frondiellas, su pala Oeste es hoy nuestra perla escondida.
La pala W, nuestra perla escondida.
Calzamos los esquíes en el ibón inferior de Arriel, parcialmente helado todavía. A partir de aquí, la nieve se presenta en abundancia. Fuertes rampas iniciales sobre nieve dura que nos exige un buen "canteo" y el uso de cuchillas. Por delante mil metros de desnivel magníficos.........para bajarlos luego!

El día se mantiene, como habían previsto los partes de la meteo. Sol, sin aire, buena temperatura. Aunque por nuestra espalda, vemos cómo comienzan a formarse las primeras nubes. Su evolución y rápido movimiento hacen aflorar algo de inquietud en nuestro progreso.



El Arriel, al fondo, comienza a taparse por las nubes.
Dejamos las tablas al pie del último escalón y las cambiamos por crampones y piolet, antes de superar los últimos y agotadores metros hasta la cima. Nubes negras se han formado ya y vemos cómo aparecen retenidas tras Los Infiernos, la Facha, Telera, Pala de Ip, Soba. Disponemos de nuestro particular cielo azul, del imponente Balaitus como altivo y potente vecino. Breves instantes para empaparnos de todo lo que nos rodea y comenzar nuestro regreso hacia las tablas. Vuelve a despejarse, parece que el destino va a estar de nuestra parte y aguantará despejado hasta el final de nuestro día.


Por delante, una de esas bajadas que permanecerán en nuestro recuerdo como gloriosas. Quince años de espera han merecido la pena y esta salida de hoy sirve como un magnífico broche para cerrar nuestro particular invierno. Gracias por acompañarme Carlos, y ahora sí que podemos meter las tablas en el armario hasta el próximo invierno. Ya surgirán nuevas ideas para seguir soñando.
Los mil metros de desnivel, desde la cima a los ibones del Arriel.
Ibón inferior de Arriel.
Últimos metros con las tablas, apurando la temporada.




CLICAR EN LA FOTO PARA VER EL VIDEO
RESTO DE FOTOS AQUI            CRÓNICA DE CARLOS

6 comentarios:

cansamontañas dijo...

¡¡¡Bestiallllll...!!! La crónica y el vídeo. ¡¡ Bestial !!

No es una crónica es un poema de alguien que conoce y ama la montaña. Y no es un vídeo, es un documental que bien podría programar TV2 en horario estrella.

Felicidades a los dos por ese broche de oro a la temporada.

Manumar dijo...

Gracias de verdad. Viniendo de otro romántico de la montaña como tú, estos comentarios alagan realmente.

Alvaro Robledano dijo...

Ya lo comenté en Nevasport, pero qué pasada de escursión. Muy buena, y el vídeo, qué decir.

Bonita manera de cerrar la temporada.

Saludos

carmar dijo...

No soy neutral a la hora de pronunciarme. Ciertamente estoy influido tanto por las 9h de sensaciones como por los comentarios aquí recogidos, pero lo voy a hacer:
Las fotos, el vídeo y el texto son un fiel reflejo de los buenos, y espero que repetibles, momentos que mi hermano y yo venimos pasando por estas montañas.

Anónimo dijo...

Joer, Manu!! Que pasote de fotos, video y como se nota por tus palabras, la intensidad con la que vives la montaña. Vaya manera de terminar la temporada, a lo grande!! Este pico no lo he hecho y me parece super bonito. Me alegro de que disfrutaras tanto con tu hermano.
Muchos besos.
TOPETE.

Anónimo dijo...

Ah!! muchas gracias por compartir el video de Sables en tu blog.
Gracias, amigo!!